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JULIANA REYES, Semblanza de Tino Fernández

Fotografía: Manuel Valle

A Juliana y Tino los unió la complicidad, la empatía, el apoyo mutuo a la hora de crear, compartir y disfrutar su trabajo artístico. Aunaron sus conocimientos y experiencias durante más de dos décadas para promover y desarrollar la danza y en Colombia.

El pasado 17 de enero falleció Tino Fernández, destacado coreógrafo y bailarín español que a mediados de los años 90 se radicó en Bogotá. En el 2008 formalizó en Colombia la L’Explose (su compañía de danza creada en París) con el nombre La Factoría.

Aportó sus conocimientos con amor y profesionalismo a quienes tuvieron el honor de conocerlo como ser humano y artista. Se preparó con relevantes maestros en artes escénicas ballet y danza contemporánea en Francia y España. Trabajó en destacadas compañías en Europa. Su participación en 1995 en la obra Orestea ex machina, con el grupo de Mapa Teatro, lo acercó a Colombia, y produjo su primer cortometraje que lleva por título L’Attente. Realizó un gran trabajo en pro de la creación, investigación y difusión artística.

Para realizar esta edición especial de danza que estaba planeada desde 2019, pensamos en él por su calidad humana y vasto conocimiento artístico. Tino como si presintiera que su viaje terrenal iba a concluir, le dijo a Juliana que estaría presente.

El día de la sesión fotográfica Juliana estaba emocionada, honrada de compartir la mística de su guía y maestro. Una sensación de paz invadió el lugar, y nos permitió comprobar que Tino estaba ahí. Su conexión con él, se reflejó en el fluir de las fotos que captó Manuel Valle con su lente. Ella, su amiga, directora de teatro, dramaturga, que estudió interpretación gestual, en la Real Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid, autora del libro Concierto Polifónico sobre la dramaturgia de la danza, su gran amiga le rinde homenaje, abre su corazón y comparte aspectos de su vida.

Conexión para siempre
Juliana conoció a Tino en 1997 cuando llegó de España donde estudió actuación y tenía el acento muy marcado, eso los unió. “Nos conocimos en la Casa del Teatro y nos cruzábamos en los pasillos. En esa época yo actuaba y también dirigía una obra, le pedí que me ayudara con una pequeña coreografía. Un día Tino tuvo diferencias con la actriz que participaba en su pieza teatral, (casualmente fui esa noche a ver esta obra. Yo no sé, si me vio en la función) al día siguiente me preguntó, si podía reemplazarla. Le dije, no sé, nunca he actuado en un espectáculo de danza. El me caía bien y me pareció interesante el reto. Todos los bailarines me explicaron la obra, después Tino comenta: tenemos otro problema, la actriz escribió la obra. Entonces me cuestiona, que texto te sabes de corrido como para contar un cuento. Le dije, Rin Rin Renacuajo, dijo perfecto. Hicimos la obra y desde ese entonces hubo una gran conexión, todos los días hasta el 17 de enero”.

¿Qué aprendiste de él?

“Trabajé con él como actriz en dos montajes, hice una asistencia de dirección. Después nos dimos cuenta que lo que yo hacía, era dramaturgia. Empezó un trabajo conjunto donde aprendimos el uno del otro. Fue un trabajo de creación. La gente que lo conoció decía que era una persona divida en dos. Aprendí que el amor y la buena onda en el trabajo son indispensables en el trabajo. Ser artista y ser mala persona no combinan. Tino trabajaba con la esencia de las cosas”.

Legado
“Asumir la creación en donde el ego no sea mayor que el arte.
El arte está hecho para crear un espacio amoroso y familiar, relacionarte con el arte, no solo hacer buenas puestas en escena. Tino insistía siempre en ser íntegro, cuidadoso y respetar al otro, Por eso, la muerte de Tino ha tocado a la gente. La Factoría es el primer espacio dedicado a la danza que hay en Bogotá. Formó a muchos a bailarines con principios e integridad”.

L’Explose
El próximo año cumple 30 años. Tino la creó en París en 1991, en donde hizo sus primeras obras y presentaciones como bailarín, la formalizó en Colombia en 1996. “En el 98 comenzamos a trabajar juntos. Muchos de los bailarines que se iniciaron en esa época, siguen actualmente en la compañía. No es la edad y la potencia, sino la intensidad interpretativa que siempre es importante para nosotros”.

En casi 30 años de creación han participado muchos bailarines. Han realizado obras por encargo, hay un grupo base de 15 personas que ha ido y venido. Otros con los que montan obras, también con estudiantes en escuelas como la Asab. Desde hace dos años tienen un espacio de formación en La Factoría. “No somos un academia, sino una compañía de danza”. “L’Explose empezó siendo una compañía de danza, en el 2008 una compañía de danza que hacia espectáculos. En ese año se abrió La Factoría como espacio para la danza, en donde se presentaban otros grupos, hacíamos residencias y desde hace dos años abrimos un programa de formación donde cada seis meses los bailarines nuestros entrenan a estudiantes que quieran tomar ese semestre, Tino era fundamentalmente un creador y coreógrafo”.

Actividades
“De jueves a sábado presentamos espectáculos tenemos una programación continua de danza. En Bogotá no hay espacios para la danza. En las mañanas hacemos el programa de formación. Nuestra compañía tiene un trabajo de producción artística y hemos sido uno de los grupos que más ha girado fuera de Colombia con reconocimiento en Europa y América Latina. Un teatro con esas especificaciones no existe”.

Actividades 2020
Hay una obra en la que estaban trabajando Tino y Juliana. Paradójicamente habla de la vida y la muerte, ver el paso del tiempo, el deterioro del cuerpo. Las protagonistas son una niña y una mujer mayor. “Justo esta creación apareció en el momento donde el deterioro del cuerpo se llevó a Tino. Es algo muy fuerte. Es una coproducción con el Teatro Julio Mario Santo Domingo, y el Festival de Teatro Iberoamericano”

¿Qué retos presenta esta obra y cuánto llevó concretarla?

“Hablamos con Tino en julio del año pasado y organizamos. Al principio iban a estar todos los bailarines de la compañía, luego nos quitaron el presupuesto, el productor se fue, luego se redujo a lo estrictamente necesario, la niña y la señora mayor. Todo el proceso de producción desde que concibes la idea, estructura y consigues el recurso puede llevar un año. Viene el período de ensayos lleva dos meses para presentar la obra al público”.

Obras por encargo

“El Teatro Julio Mario Santodomingo en el 2013 nos pidió Carmina Burana, la verdad es que las obras que se hicieron de óperas son las que más han tenido replicas, y esta se presentó en 2014, 2016, 2018 y el año pasado en el Jorge Eliecer
Gaitán. También la montamos en Perú. Luego hicimos obras para Casa Ensamble. Te piden algo concreto, ponemos toda nuestra infraestructura y sello de calidad al servicio del medio artístico”.

Tino el seductor
Juliana recuerda que Tino era amoroso, seductor, alegre, sabía tratar a la gente, por eso quienes lo conocían, a los 5 minutos estaban encantados. “Una vez ensayamos en una iglesia anglicana ubicada en la calle 69 con carrera 4. En el piso de madera del salón quedaron marcados los rayones de los tacones y se veía terrible. Tino sabía que la señora que había prestado el lugar se iba a molestar, porque ese fin de semana estaba previsto un matrimonio. Como buen seductor compró una torta y se la llevó de regalo a la mujer, y cuando ella iba a reclamarle, él le dice ¿qué te hiciste en el pelo? estás divina Ella olvidó el piso rayado y se concentró en el comentario, el delicioso ponqué y en lo guapa que estaba”.

Artista, amigo, confidente, artista, ¿Qué es lo que más vas a recordar?

“Para Tino la humanidad y lealtad de la gente fue una prioridad. Podían existir los mejores bailarines, cantantes o taquilleros, el hecho de crear ese lazo afectivo era muy importante. Sus palabras eran: Ajusto mi obra con la persona
con la que quiero hacerla, no es relevante conseguir un divo que haga una cosa estupenda, si su calidad personal no es lo que quiero. Esa es la gran enseñanza, las relaciones humanas llenas de arte. Muchos artistas son egocéntricos que no te aguantas. La calidad humana tiene que ser tan grande como el arte”.

Antes y después de Tino
“Prácticamente desde que llegué de España inicié mi vida profesional a su lado. Es como si la ley de la vida dijera, me voy y tú te quedas, tienes que seguir. Es como si Tino me dijera: ya creciste ve para adelante”.

“La idea nunca fue, que el llevara el rumbo y yo lo acompañara. Fue un trabajo conjunto. Ahora tengo una sensación que es muy física como si me hubieran quitado una parte de mi y si hubiera ido otro. Entre los dos había una simbiosis artística y humana”.

La dramaturgia
“Dejé de ser actriz en la segunda obra que hice con Tino. La dramaturgia del espectáculo en su totalidad, es algo que me seduce. Poder interpretar el trabajo de otros. Cuando me dicen que tengo ojos bonitos, pienso que mi mayor cualidad es la mirada. Eso es la dramaturgia y la dirección en danza, saber mirar el cuerpo de otro y conducirlo al mejor lugar”.

“En mi caso ha sido sui generis. Es una dramaturgia hecha en el proceso de creación, que se compone de todos los elementos de la puesta en escena, como la luz, la música, el estado emotivo del intérprete. Ese es mi lenguaje con el que realizo mi trabajo. No pensar que si hay problemas de la luz, es problema del encargado, si hayinconvenientes con el vestuario, el responsable es el diseñador, igual pasa con la música o la escenografía. Se requiere conocer la escena como totalidad y construir una estructura que genere resultado y comunicación”.

¿La Factoría tiene apoyo gubernamental?

“Para cualquier persona que se dedique a la cultura en este país nunca hay un apoyo. Trabajamos por proyecto. Empezamos en enero sin saber qué va a pasar. Nos mantenemos haciendo malabares, combinando eso con el trabajo de formación, inventándonos mil cosas para poder ser sostenibles”.

El arte en Colombia

“Es un cambio de pensamiento, porque creo que en el momento en que se entienda que hacer un apoyo cultural va a tener una incidencia en la no violencia y mejor entendimiento del otro, todo cambiará. En Colombia solo se piensa en la inmediatez, si fuera un pensamiento a largo plazo, uno se daría cuenta que entre más culta sea la gente, entre más conozca, habrá más tolerancia y menos agresividad. Solo queremos lo del momento. Solucionar el problema que estos cinco están haciendo, mejor les damos esto. Si planificáramos, tendríamos mejor opción de que la cultura no sea una solución inmediata, pero si a largo plazo”.

¿Cómo dramaturga qué es lo positivo de tu trabajo?

“Trabajar con la gente. Lo siento en estos días en un momento tan triste y doloroso. Volver al escenario cálido y familiar. En el teatro me siento segura de correr riesgos, es lo mágico que tiene mi trabajo”.

Visualización
“Sueño con la internacionalización de L’Explose, no como voy a trabajar con.., sino con la interacción entre culturas, esto nos hace más grandes, capaces de hablar con otro, de entender. Sueño con poner a gentes de diferentes regiones de Colombia y el mundo e interactuar a través del arte”.

Admiración Literatura
Juliana admira a Sándor Márai escritor, novelista y periodista húngaro, capaz de entender el razonamiento humano, lo bueno y lo malo. También a William Shakespeare lo considera como un grande de la literatura universal, un escritor que logra desentrañar la complejidad humana. “Todos tenemos distintas peladuras, como decir algo, mientras nuestras emociones son lo contrario. Sociedad somos unos y en el interior otros”.

Juliana continúa con el trabajo que inició con Tino, sabe que él la acompañará en este camino de riesgos, satisfacciones y experiencias. Tiene proyectos pendientes que con pasión realizará, pensando en el público que merece lo mejor en el escenario como a su Maestro le gustaría.

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