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DAVID GARCÍA, Tocado por la música

Fotografía: Manuel Valle

Como Director General de la Orquesta Filarmónica de Bogotá, continúa con la labor de su padre, Raúl García fundador de esta agrupación y director durante 23 años. De él aprendió el valor del arte como instrumento de transformación social, la innovación, el respeto y nunca darse por vencido.

Siente una enorme responsabilidad con el legado de su papá, cuyo objetivo fue el de democratizar la cultura y garantizar que músicos y, en general, los artistas puedan ejercer su profesión con dignidad. “En eso pienso todos los días. Por eso, en 2013 y 2014 creamos las nuevas agrupaciones con las que hoy cuenta la Filarmónica y nuestro país. Desde ese momento, la Filarmónica dejó de ser una orquesta y la transformamos en un sistema de orquestas, coros, bandas de viento y un programa de formación musical que hoy es orgullo de Bogotá. Un modelo pedagógico que hoy nos piden implementar en muchos territorios de Colombia. Desde allí, más de seiscientos jóvenes con apoyo económico, han podido continuar su formación musical y también trabajar como artistas formadores para casi 30.000 niños, niñas y jóvenes de colegios públicos de Bogotá”.

¿Hay diferencias entre la primera y segunda vez como director de la OFB?

“Sí. Cuando fui director general de 2013 a 2016 la creación de nuevas agrupaciones y el programa de formación musical en colegios públicos requería de un fuerte colectivo y de la comprensión del propósito por parte de todos. Ese proceso no fue para nada fácil. Hubo resistencias y escepticismo. Significó enormes sacrificios de todos los músicos, el equipo pedagógico y el administrativo. Todos aprendimos mucho. Fue como aprender a volar y a soñar en grande. En esta segunda oportunidad estamos construyendo sobre ese legado, animados con los nuevos retos”.

Apoyo al talento juvenil

En la Filarmónica hay tres programas para enseñar música a más de 30.000 niños y jóvenes. “El primero se llama Vamos a la Filarmónica, bautizado así por los propios niños, que funciona en colegios de la secretaría de educación. El segundo se desarrolla en alianza con las alcaldías de cada una de las localidades de Bogotá. El tercero es muy enriquecedor, vamos a hospitales donde niños y jóvenes que tienen diferentes dificultades de salud reciban clases de música como parte de sus terapias. También hay centros de formación musical en 19 localidades”.

¿El balance de la Filarmónica en las 19 localidades?

“Muy positivo. Es muy grato saber cuando por lo menos, dos jóvenes han encontrado en el camino de la música aquello que la sociedad le niega a la mayoría: un lugar en el mundo. Hoy son más de tres mil”.

Filarmónica de música colombiana

Desde el 2015 el Maestro García soñó con crear este grupo musical y, por enfocarse en los otros programas educativos y musicales, no fue posible. Esta gran idea se hizo realidad en el año de 2020, en medio de la adversidad de la pandemia. “Es una apuesta por profesionalizar el ejercicio de la música tradicional andina. Basta con escuchar la agrupación y se entiende de inmediato su importancia. Está integrada por 16 jóvenes talentosos, dedicados a la música, ellos tienen un trabajo permanente y remunerado. Esta orquesta será el origen de nuevas colectivos musicales que deben surgir, dedicadas a la música tradicional de Colombia”.

El gran reto…

“Lograr que las artes, particularmente la música, contribuyan decisivamente a que todos los colombianos superemos todas las formas de violencia. Dejar atrás todo aquello que no nos permite avanzar como sociedad. Recordemos lo que dijo Gandhi alguna vez: ‘La cultura de una nación reside en el corazón y en el alma de su pueblo’. Es allí donde debemos trabajar nosotros, en el corazón y en el alma de nuestro país con las artes”.

¿Qué significa llevar la batuta de toda una institución musical en Colombia?

“Es una responsabilidad inmensa ser el director general de la institución musical más importante de nuestro país. Pienso constantemente que cada día debemos avanzar más y más hacia la consolidación de un sistema musical que promueva la
creatividad, la excelencia y la transformación social”.

Pandemia y cuarentena

“Para mí lo más relevante en la pandemia ha sido el reconocimiento internacional al concierto Filarmónica con Juanes, por el cual fuimos nominados al premio de los Latin American Music Awards en la categoría de #ConciertoVirtualFavorito y que fue, sin lugar a dudas, el primero de ese género en todo el continente americano. Ese concierto fue producto de un mensaje lleno de amor y esperanza para todos los colombianos, en un momento de especial dificultad, con altísimos estándares de calidad y estética”.

¿Una anécdota sobre tu trabajo?

“Cuando hicimos un concierto con la Filarmónica en 2014 en Yopal, Casanare, en el estadio Santiago de las Atalayas. Fue una experiencia alucinante, nos decían que no iba a ir mucha gente al evento. Por el contrario, llenamos el estadio con 16.000 asistentes que vinieron desde diferentes municipios del departamento”.

¿Por qué la gente valora más el arte y la cultura extranjera que la propia?

Subestimar la cultura propia hace parte de la herencia malinche. Sin embargo y afortunadamente eso ha ido cambiando. Lo vivo a diario con nuestros jóvenes, cada día los percibo más interesados por interpretar y crear a partir de nuestras tradiciones”.

En retrospectiva
A los 17 años, cuando estudiaba violín, ganó una beca otorgada por el Ministerio de Cultura de Bulgaria, se formó en pedagogía musical para niños. Luego estudió filosofía en Viena y Magister en ciencias políticas, realizó un doctorado en
historia y una especialización en marketing.

A pesar de que el violín le abrió las puertas en el Viejo Continente, desde hace muchos años no lo interpreta, “probablemente, el violín me dejó a mi”, afirma jocosamente. “Siento, sin embargo, mucha felicidad cuando toco un poco, mucha tranquilidad, viajo mentalmente con la música, muchos recuerdos de lo que he tenido la oportunidad de vivir en la música y con la música”.

¿Cómo resumes tu vida en Viena?

“Escribe Marguerite Yourcenar en sus Memorias de Adriano que: El verdadero lugar de nacimiento es aquel donde por primera vez nos miramos con una mirada inteligente. Mi patria fueron todas las inmensas riquezas culturales y espirituales que tiene Austria y los años de estudios en la Universidad de Viena. Sin embargo, durante los 27 años que viví en Europa, el categórico imperativo fue siempre prepararme para regresar con una maleta de ideas y poder contribuir desde la
gestión cultural al cambio que, en mi opinión, necesita Colombia”.

¿En Austria integraste el Partido Verde, cuáles fueron tus aportes?

“Tres de los problemas más graves que enfrenta nuestro planeta son el cambio climático, la desigualdad social y su inmediata consecuencia, el desplazamiento de los habitantes del hemisferio sur hacia Europa. El tiempo durante el cual fui vocero de los inmigrantes latinos en el Partido Verde de Austria lo dediqué a esos temas”.

¿Te gusta la política?

“Claro que sí. Si se entiende como la forma civilizada de resolver las diferencias y los problemas, y, sobre todo, la inequidad social”.

En pocas palabras:

Platillo favorito: ¡qué mejor que un cocido cundibogoboyacense!
Libros: no pueden faltar en tu Biblioteca: Borges, Borges y Borges.
Compositores favoritos: desde el Cholo Valderrama hastaBach.
Música favorita: escucho de todo. Creo que no existe la música culta y la popular. Existen la buena y la mala música.

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